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sábado, 6 de abril de 2013

Etapa 9 :Rabanal del Camino-Villafranca del Bierzo

   En esta etapa de 55,7 Km pasamos de la Maragatería al Bierzo, y este paso se realiza justo en el punto donde se encuentra unos de los hitos mas significativos del camino: La Cruz de Ferro, que además es el punto mas elevado del Camino, se trata de un monumento emblemático donde los peregrinos a traves de los tiempos han ido depositando unas piedras hasta formarse un montículo que lo hace característico..

Esta tradicion de depositar piedras en lugares simbolicos de los caminos hasta formar monticulos es una tradicion pagana de origen probablemente celta, a estos montículos se les llamaba  Montes de Mercurio, en honor del dios Mercurio y la costumbre se cristianizó tras colocar Gaucelmo,el abad de Foncebadón y de Manjarín a principios del siglo XI, la cruz original está hoy depositada en el museo de los caminos de Astorga.

   Los segadores gallegos en su paso hacia Castilla donde iban a trabajar, continuaron con la tradicion depositando una piedra a su paso.   En su base, a lo largo de los siglos los peregrinos han depositado piedras que traian desde su lugar de origen en la peana de la cruz. Por lo tanto, espero que nadie se olvide de poner en las Alforjas una piedra de su pueblo, a ser posible rotulada con alguna frase o dedicatoria.     
 En la capital del Bierzo, Ponferrada, encontraremos el Castillo Templario como parte de la Encomienda que en 1178 Fernando II de León concedió a dicha Orden de Monjes-Guerreros como política de repoblación  de los nuevos territorios conquistados, y como fuerza de protección de los peregrinos que dirigían sus pasos a Compostela (en otro momento dedicaremos una entrada a la historia de este monumento)      
Otra cosa importante para comentar, es que en Rabanal del Camino hay un taller de bicicletas que te hacer una revisión, lavado y engrasado "profesional" muy barato y en una tarde, esto es importante, porque nuestros vehículos a estas alturas ya tendrán algún ruido raro y tambien se merecen algún cuidado especial para llegar a Santiago en perfectas condiciones. 
      
RABANAL DEL CAMINO - MOLINASECA (25 Kms.) 




  
Se sale de Rabanal por la carretera y por ella se asciende, alternando con atajos a derecha e izquierda, durante unos 8.5 kilómetros, justo hasta hasta la cruz de Ferro. Antes pasaremos por la antigua calle real del pueblo abandonado de Fuencebadón, aunque últimamente se ha establecido una taberna y un hostal.

   En la cruz de Ferro, donde el peregrino deposita una piedra en su base para pedir protección en el viaje, el peregrino se encuentra en una de las cotas de mayor altitud de la ruta (1504 metros). El lugar es uno de los más míticos y emblemáticos del camino, se cree que, otra "cruz del ferro más primitiva", fue instalada sobre un altar romano dedicado al dios Mercurio (dios de los caminos) por el ermitaño Gaucelmo, que dedicó su vida a dar protección y cobijo a los peregrinos en estas inhóspitas tierras.

   Con el Teleno a nuestra izquierda se sigue por una senda muy cercana a la carretera y a unos dos kilómetros de la cruz se encuentra otro pueblo abandonado: Manjarín, aunque no del todo, ya que en él se ha instalado Tomás, uno de los hospitaleros más singulares del camino por su exclusiva dedicación a los peregrinos a pesar de la dureza del lugar, por su afición a todo lo relacionado con la legendaria "Orden del Temple" (sé auto define como el único y último Templario) y en definitiva por la inestimable ayuda que presta a todos los peregrinos que la necesitan.

   Poco después se alcanza la máxima altitud (1520 metros) al pie de una ex base de telecomunicaciones del Ministerio de Defensa. A partir de ahí, un prolongado y fuerte descenso por la otra ladera del Monte Irago, casi 17 kilómetros, alternando con atajos y la propia carretera nos conducirá hasta Molinaseca. Antes se pasa por los pintorescos pueblos de El Acebo y Riego de Ambrós.

   A la salida de Riego de Ambrós, el camino discurre por un barranco y después de cruzar la carretera se interna en pleno monte, para salir nuevamente a la misma carretera poco antes de alcanzar Molinaseca, cuya entrada se hace por el antiguo puente románico sobre el río Meruelo. 


MOLINASECA - VILLAFRANCA DEL BIERZO (30.7 Kms.) 


   De Molinaseca a Ponferrada nos separan apenas 8 kilómetros que discurren por pleno valle del Bierzo. Los primeros 4 son por carretera y poco antes de llegar a la población de Campo, se puede continuar por la misma vía o tomar un camino a la izquierda, que transita entre campos de cultivo, ambas alternativas nos llevarán a la Capital del Bierzo.

   Se accede a la ciudad después de atravesar el puente sobre el río Boeza y las vías del ferrocarril. Las familiares flechas nos conducen por las antiguas calles de la población, hasta los muros del famoso castillo del Temple, donde, muy cerca, se encuentra el albergue de peregrinos.

   Se abandona Ponferrada, tras cruzar el puente sobre el río Sil. El trazado actual no sigue el viejo de la N-VI, evita las zonas industriales desviándose al noroeste hacia las pequeñas localidades de Columbrianos y Fuentes Navas. Dicho desvío va por el paseo de las Huertas de Sacramento, toma una pequeña carretera a la derecha y a quinientos metros tuerce a la izquierda pasando por una pequeña ermita, dejando atrás un crucero, atravesando un túnel bajo la autovía A-6 y rodeando un pequeño cementerio e iglesia, antes de alcanzar la población de Columbrianos.

   El camino sigue recto hacia Fuentes Nuevas, que se encuentra a 2.8 kilómetros y que se divisa al frente. Un crucero a la entrada recibe al peregrino, se cruza por la calle Real y tras dejar el cementerio a la derecha se continúa hasta Camponaraya, población también muy próxima, que se abandona después de pasar sobre el río Naraya.

   Poco después de superar esta última población, la referencia son las bodegas de la Cooperativa de El Bierzo, donde se toma a la izquierda un carril de tierra que atraviesa nuevamente la autovía A-6 y tras una colina el camino discurre entre agradables campos de vides hasta la capital de las guindas: Cacabelos.

   Cacabelos se cruza por la calle de los peregrinos que finaliza en el puente de piedra sobre el río Cúa y que una vez superado se aprecia a la derecha el Santuario de la Virgen de las Angustias, donde recientemente se ha construido un precioso albergue de peregrinos. El camino sigue recto por el arcén de la N-VI en ascenso hasta la aldea de Pieros, que queda a la derecha. A unos 2 kilómetros de este pequeño municipio hay que tomar un camino de tierra que nos conducirá hasta el final de la etapa entre viñas y campos de cultivo. Se accede a Villafranca del Bierzo y nos encontramos con 5 casas a la vera del Camino, a continuación a la derecha en el Campo de la Gallina se encuentra la Fuente de San Lázaro y el Albergue Municipal ya la izquierda, junto a la Iglesia de Santiago el Albergue Ave Fénix (Jato), a 2 km a la salida del pueblo se halla el Albergue La Piedra”


Albergue Ave Fenix (Jato)

Municipio: Villafranca del Bierzo
Descripción: 
Pueblo de origen extranjero, fruto de la política de repoblación de Alfonso VI. Gracias al Papa Calixto III, los peregrinos enfermos o impedidos que lleguen a su iglesia de Santiago no deberán continuar hasta Compostela para recibir la indulgencia.
Abierto de 12 a 23 h.
Se cierra a las 23 horas todo el año y queda cerrado totalmente hasta las 6h.
Admite animales de compañía.
Habitación para minusválidos 

Dirección: Santiago, 10 Villafranca del Bierzo
Disponibilidad: Todo el año
Precio: 5€
Plazas: 80 camas en literas de 2 repartidas en 5 dormitorios.
Categoría: Albergue de peregrinos, uno de los más emblemáticos.
Observaciones: Transporte de mochilas.Se expide
Contacto: Tel. (987) 540 229, Jesús Arias ( Jato) 987 542655 / 626 146115
Web: Albergue Ave Fenix (Jato)
Email: albergueavefenix@gmail.com 
Descripción
Agua caliente SIInodoro 10Sitio para bicicletas SI
Agua potable SILavadero SITaquillas y armarios NO
Botiquín SILavadora SITeléfono público SI
Calefacción SILuz eléctrica SITendedero SI
Cocina NOMaquina de refrescos SITerrazas SI
Duchas 10Maquina de café SIToallas y jabón NO
Establo Si, en una finca.Salón SIEnchufes para móviles SI
Frigorífico SISalón comedor SICobertura móvil SI
Servicios próximos
Oficina de información y turismo SICajero automático SIFarmacia SI
Taller para bicicletas SITienda de comestibles SIAsistencia médica SI
Carnicería SIPanadería SIRestaurante y bares SI
Local de acceso a Internet SI



Albergue de la Piedra

Municipio: Villafranca del Bierza
Descripción: 
"Abierto en Junio de 2008. El albergue está construido por Unai y Livia, dos jóvenes que dejaron sus vidas en Madrid para comenzar una nueva etapa en el Camino. El Albergue de la Piedra está edificado encima de una montaña, y guarda un trozo de ésta en su interior. Ambiente muy familiar. 
Dirección: c/ Espíritu Santo 14
Disponibilidad: Desde Semana Santa a Noviembre. El resto del año previa petición.
Precio: 8 euros plaza
Plazas: 30.En 6 hab.privadas de 2/3 personas y una amplia hab.común de 16
Categoría: Privado. Abierto en Junio de 2008.
Observaciones: Desayunos buffet para los peregrinos 2€. Café e infusiones gratis todo el día. Masajes y reiki en el albergue. Servicio de lavadora+secadora 5€, nos dejas tu ropa sucia y te la devolvemos limpia, seca y doblada sin que tengas que estar pendiente.
Contacto: 987540260 todo el día
Web: Albergue de la Piedra
Email: amigos@alberguedelapiedra.com 
Descripción
Agua caliente SIInodoro 3Sitio para bicicletas SI
Agua potable SILavadero SITaquillas y armarios SI
Botiquín SILavadora SITeléfono público NO
Calefacción SILuz eléctrica SITendedero SI
Cocina SIMaquina de refrescos NOTerrazas SI
Duchas 4Maquina de café SIToallas y jabón SI
Establo -Salón SIEnchufes para móviles SI
Frigorífico SISalón comedor SICobertura móvil SI
Servicios próximos
Oficina de información y turismo SICajero automático SIFarmacia SI
Taller para bicicletas SITienda de comestibles SIAsistencia médica SI
Carnicería SIPanadería SIRestaurante y bares SI
Local de acceso a Internet SI




miércoles, 3 de abril de 2013

Articulo Interesante sobre el Camino

   
   Traemos al Blog el articulo completo de la experiencia en la ruta jacobea de la psicóloga Amelia Rachel Hokule Borofsky, que está causando furor en USA tras publicarse en The Atlantic Magazine , y que tiene sus antecedentes en los USA en el libro "El Camino" de Shirley MacLaine tras su ruta en 1994 y mas recientemente en el film "The Way" rodada en el año 2010 y protagonizada por Martin Sheen en colaboración con si hijo Emilio Estevez y que refleja muy bien el ambiente del camino.

   Estas referencias han hecho que El Camino de Santiago sea conocido en los USA y ha despertado gran interés en él (En este momento las visitas a este Blog de estadounidenses ocupan el segundo lugar en número, despues de los españoles).

   Es por ello que este artículo, por filosofia, abunde en esa curiosidad y he preferido publicarlo en versión original, en homenaje a los visitantes americanos y para que los que leen bien en inglés puedan sacarle el jugo, aunque luego tambien publique su traducción ( Fenomenalmente realizada por Pedro Menjibar) para los lectores que no sean tan duchos en inglés.


Unemployed, I Went to Spain, to Walk

Psy.D., is a community and clinical psychologist based in Hawaii and the Cook Islands. She teaches at Hawaii Pacific University and writes about health across different cultures.
An arrow points pilgrims to Santiago [Amelia Borofsky]
 
The 800 kilometer El Camino dirt path is also known as the world's longest psychiatric highway.

For 44 days, I walked El Camino de Santiago de Compostella. "The way to Santiago along the field of stars."
The standard icebreaker along the dirt path is simply, expectedly, "Why are you walking?" 
I walked because after earning my doctorate in clinical psychology, I found unemployment. Pilgrimage seemed a good option. En route to Spain, I read a quote from the philosopher Mark Kingwell, "Genuine idling is never an evasion of work; it is instead, as Aristotle argued long ago, cultivation of the most divine element in us through the exercise of leisure: spirited but serious reflection on who we are and what we are up to, free from the base demands of mere usefulness." I was ready for idle walking.
 
"I told them, you're not beggars, you're young men."
Arriving in St. Pierre at the foot of the French Pyrenees, I knew nothing of the journey upon which I set out. I found out this is a Catholic pilgrimage to honor St. James the Apostle. I discover that I need to wear a scallop shell, which reflects the Camino's pagan roots of fertility. I receive a pilgrim passport that needs a stamp from every church along the way. I learn that we literally will follow the Milky Way to Finnistere, known in medieval times as the end of the earth. I always wondered Where the Sidewalk Ends. In Spain, it turns out.
Rebecca Solnit author of Wanderlust: A History of Walking, writes, "Walking itself is the intentional act chosen to the unwilled rhythms of the body to breathing and the beating of the heart. It strikes a delicate balance between working and idling, being and doing." I walk. I eat bread with chorizo and cheese. Churches offer free warm meals and the cold floor for sleep.
I come lexpecting silence, but find people instead. I discover that over 180,000 of us walk every year. I walk right into the pages of Canterbury Tales where pilgrims share their stories.
I find many Spaniards also on unemployment pilgrimage. Along the dirt path with yellow painted arrows, I meet Francisco.
"Where are you coming from?" I ask.
"Rome," he says.
After walking together a few hours in silence, he shares, "During the housing boom in Spain, I had lots of construction work. About three years ago it all dried up. I did not know what to do and so I started walking." He walks and works in exchange for food and lodging. Francisco shares his chorizo and bread with everyone around. While unemployed, he reminds me that one can have dignity.
Later that evening, I meet his two walking companions. "I met these two," says Francisco, "begging on the streets of Madrid. I told them, you're not beggars, you're young men. Get up and walk with me." One of them planned to walk with Francisco back to Rome. The other one planned to walk to Germany to look for work. We all enter Pamplona together and see young people protesting, camped out in the plaza, holding signs demanding a better economy. The plaza holds wandering dogs, a wine fountain and conversation. In spite of the crisis, Spaniards display resiliency and know how to have a good time.
In the province of Burgos, I find an abandoned Jewish settlement with only one house left. Miguel welcomes pilgrims here. He cooks us paella and over chirping grasshoppers, shares his story.



A pilgrim in the Galician mist [Amelia Borofsky)

"I had never even seen the moon before I walked the Camino," he says. "I'm from Leon. I did well in school and went to work as a stock broker in London." He shares about a London life of large paychecks and business parties with prostitutes. "I was miserable," he concludes.
In a moment of deep depression, he left it all to walk the Camino. After completing the journey, he went back to his father's pueblo in the mountains of León to rebuild his father's farm. In his late twenties, he is the only resident there under the age of 65. With his green eyes growing bigger, he says, "I taught them how a mouse can move on the computer screen and they taught me how to watch a potato grow. "
On the Camino, everything slows down. It takes an hour to move four kilometers. Time is marked by church bells and a sharing of stories.
In Castilla, of the wide wheat fields and big skies, I meet Alfredo. He runs a museum of sacred walks from around the world. Every November, for the last thirty years, he has walked the Camino.
"November is a wonderful time to walk," he tells me. "It is cold, sometimes snowing. Many who walk during this time walk to come to terms with their end of life. They know they have a terminal illness. Last year I walked with a man who had multiple sclerosis. He died a week later."
In front of the Cathedral of Leon, I meet Jin from Japan. He introduces himself as "gin and tonic." He wears the white robe of a traditional henro . I learn that Jin is a Buddhist pilgrim who has walked the 88 temples of Shikoku in Japan. I ask him about Shikoku and his face brightens, "Yes, yes, I have walked Shikoku and now I walk the Camino. I am walking with my mother's ashes and placing them at very holy sites around the world."
He pulls out a stamp and says, "Would you like me to stamp your pilgrim passport?" As he stamps, he explains, "This stamp is made of my mother's bone."
I ask him, "Why are you doing all this for your mother?"
"Because I was a naughty boy," he says. The Camino is a long psychiatric highway to redemption.

"I had never even seen the moon before ... "
As the days of walking turn into weeks this Camino teaches me about sore feet and determination. Today, I walked through wine country behind a woman who sang as she walked. In the evening, when we reach the shared Pilgrim's dorm, I find out she is from Slovenia, and blind. I have to face my own fear of blistering feet and unemployment and wonder about her fears.
She tells me, "Yes, of course, I am afraid. Every day the path changes. This is extremely hard for a blind person who relies on the familiarity of routine. I walk everyday through my fear and I find that people help me."
When I finally reach Santiago, months later, I inquire if she made it. Of course she did.
At this point in the journey, life is reduced to walking with a backpack, washing underwear, eating, sleeping, walking, taking care of blisters, and more walking. It feels good to live simply, on the exterior and close to the ground. In the mists of Galicia, a detour on the path goes by a large stone farmhouse. A woman in her sixties wearing a straw hat stands on the path offering pilgrims raspberries. "It's a lot of work this farm," she says, "but I wouldn't trade it for the world, I can't even stay a night in the city. If not for the farm I'd be locked up in a psychiatric ward somewhere." And then she leaves to take her cows to pasture.
 
The winner of all the pilgrimage stories is a man I never met. All along the way, I keep finding newspaper clippings about him. Reading in Spanish and bits of Italian, I piece together his story. Antonio Garcia Calvo spent his life working on boats. In 1999, he went cod fishing in Norway. In a newspaper interview he says, "The waves went over 15 meters and cut the boat in half. We were 17 in the crew, 3 of us managed to survive amidst the corpses and floating wood debris. In this moment I made my promise. Ten minutes later a helicopter came to save us. My other two companions died hours later."
While waiting to be rescued he promised the Virgen del Carmen, patron of the sea, saint of sailors, that if he survived, he would walk all the sacred pilgrimages in the world. First, he had to spend 8 months hospitalized in an oxygen chamber. As soon as his health allowed, he took his 36 Euros and started walking. He has now walked 95,000km, more than two circumnavigations around the globe. On his way he met the Dalai Lama and Pope John Paul II. Five years into walking, his wife left him. Ten years into walking through Tibet, China, India and Iraq, he felt his promise completed. "Now I can to rest and spend time with my grandchildren," he told the Spanish press in 2010.
Somehow the sheer awesomeness of all this finally hits me. Walking on a path walked by millions since pre-Christianity, the yellow arrows pointing where to go, the smell of jasmine in bloom, endless wheat fields, gnarled olive trees and old men prepping the grape harvest, half abandoned pueblos and all the magical and strange people. Laying for a rest at a field of red poppies, I see that humility has something to do with being made small by beauty.
As the journey comes to an end the words of Alfredo ring true: "You need six weeks to walk the Camino. Two weeks for the physical body. Two weeks for the mind. Two weeks for the spirit." Idleness is underrated. It is time to head home, where the real camino begins.


TRADUCCIÓN

"Desempleada, me fui a España, a caminar

Amelia Raquel Hokule'a Borofsky  27 de Noviembre de 2012

Los 800 kilómetros del camino son también conocidos como la carretera psiquiátrica más larga del mundo.

   Durante 44 días, hice El Camino de Santiago de Compostela. "El camino de Santiago a lo largo del campo de estrellas".
El rompehielos estándar a lo largo del camino de tierra es simple, como era de esperar, "¿Por qué caminar?"
   Caminé porque después de obtener mi doctorado en psicología clínica, me encontré en paro. La Peregrinación parecía una buena opción. En el camino a España, leí una cita del filósofo Mark Kingwell, "La marcha genuina no es una evasión del trabajo, sino que es, como Aristóteles argumentaba hace mucho tiempo, el cultivo de los elementos más divino en nosotros a través del ejercicio del ocio: Espiritual pero una seria reflexión sobre lo que somos y lo que estamos haciendo, libre de las exigencias básicas de la simple utilidad. " Yo estaba ya lista para la marcha.
"Les dije, no sois mendigos, sois hombres jóvenes."
   Al llegar a St. Jean Pied de Port, en los Pirineos franceses, no sabía nada del viaje que me había propuesto. Me enteré que esto es una peregrinación católica en honor al Apóstol Santiago. Descubrí que tenía que llevar una concha de vieira, que refleja las raíces paganas de la fertilidad del Camino. Recibí un pasaporte del peregrino que necesita ser sellado en todas las iglesias del camino. Me enteré de que, literalmente, debía seguir la Vía Láctea hasta Finisterre, conocida en la época medieval como el fin de la tierra. Siempre me había preguntado donde terminaba la tierra. Resulta que es en España.


    Rebecca Solnit autor de Wanderlust: A History of Walking, escribe: "Caminar por uno mismo es el acto intencional preferido por los ritmos involuntarios del cuerpo como la respiración y los latidos del corazón. Es un delicado equilibrio entre el trabajo y la marcha, dicho y hecho"  camino. Como pan con chorizo y queso. Las iglesias ofrecen gratuitamente comida caliente y el suelo frío para dormir.
   Venía esperando silencio, pero encuentro a la gente por todas partes. Descubro que más de 180.000 de nosotros caminamos cada año. Camino directamente por las páginas de los Cuentos de Canterbury, donde los peregrinos comparten sus historias.
Me parece que muchos españoles que peregrinan también están desempleados. A lo largo del camino con flechas amarillas pintadas, me encuentro con Francisco.
"¿De dónde vienes?" Le pregunto.
"De Roma", me dice.
Después de caminar juntos unas cuantas horas en silencio, por fín me dice: "Durante el boom de la vivienda en España, tuve mucho trabajo en la construcción. Hace unos tres años todo se acabó. Yo no sabía qué hacer y así que comencé a hacer el camino." Él camina y trabaja a cambio de comida y alojamiento. Francisco comparte su pan con chorizo con todo el mundo a su alrededor. 
   Incluso estando parado, me recuerda que uno puede tener dignidad.
   Más tarde esa noche, me reuní con sus dos compañeros de a pie. "Me encontré con estos dos", dice Francisco, "pidiendo limosna en las calles de Madrid. Les dije, no seáis mendigos, sois hombres jóvenes. Levantaros y caminar conmigo". Uno de ellos planeaba caminar con Francisco de regreso a Roma. El otro planeaba  caminar a Alemania a buscar trabajo. Llegamos a Pamplona juntos y vimos a los jóvenes que protestaban, acampados en la plaza, con carteles que demandan una economía mejor. En la plaza hay perros, una fuente de vino y conversación. A pesar de la crisis, los españoles muestran resistencia y saben cómo pasar un buen rato.
En la provincia de Burgos, me paro en un asentamiento judío abandonado con sólo una casa a la izquierda. Miguel da la bienvenida a los peregrinos aquí. Él nos cocina una paella y con el sonido de los saltamontes de fondo, nos relata su historia.

"Yo nunca había visto la luna antes de hacer el Camino", nos dice. "Yo soy de León. Me fue bien en la escuela y comencé a trabajar como corredor de bolsa en Londres." Él llevó una vida en Londres de dinero y grandes fiestas de empresa con prostitutas. "Me sentía muy mal", concluye.
   En un momento de profunda depresión, lo dejó todo para recorrer el Camino. Después de completar el viaje, volvió al pueblo de su padre en las montañas de León para reconstruir la granja de su padre. En sus treinta años, él es el único residente allí menor de 65 años. Con sus ojos verdes cada vez más grandes, dice, "Yo les enseño cómo mover el ratón del ordenador por la pantalla y ellos me enseñan a plantar patatas".

   En el Camino, todo se ralentiza. Se tarda una hora para avanzar cuatro kilómetros. El tiempo está marcado por las campanas de la iglesia y un intercambio de historias.
En la Castilla, de los anchos campos de trigo y grandes cielos, me encuentro con Alfredo. Él dirige un museo de itinerarios sagrados de todo el mundo. Cada noviembre, durante los últimos treinta años, ha recorrido el Camino.
"Noviembre es un tiempo maravilloso para caminar", me dice. "Hace frío, a veces nieva. Muchos de los que caminan durante esta época lo hacen para llegar a un acuerdo con el final de sus vidas. Ellos saben que tienen una enfermedad terminal. El año pasado yo andaba con un hombre que tenía esclerosis múltiple. Murió una semana después. "
   En frente de la Catedral de León, me encuentro con Jin de Japón. Se presenta como "gin-tonic". Lleva la túnica blanca de un henro tradicional. Me entero de que Jin es un peregrino budista que ha hecho el camino de los 88 templos de Shikoku en Japón. Le pregunto acerca de Shikoku e ilumina su rostro: "Sí, sí, he hecho el camino de Shikoku y ahora hago este camino. Estoy caminando con las cenizas de mi madre para colocarlas en todos los lugares más sagrados de todo el mundo."
Él saca un sello y dice: "¿Te gustaría que sellará tu pasaporte de peregrino?" A medida que lo sella, me explica, "Este sello está hecho de huesos de mi madre."
Le pregunto: "¿Por qué haces todo esto por tu madre?"
"Porque yo era un niño travieso", me dice. El Camino es una carretera psiquiátrica larga hacia la redención.
"Yo nunca había visto a la luna antes de ..."
   A medida que los días de la semana van pasando el Camino me enseña algo sobre el dolor de pies y la determinación. Hoy mismo, caminaba por una región vitinícola detrás de una mujer que cantaba mientras caminaba. Por la noche, cuando llegamos a la residencia compartida de Pelegrinos, me enteré que ella es de Eslovenia, y ciega. Tengo que enfrentarme a mi propio miedo por la formación de ampollas en los pies y al desempleo y le pregunto por sus temores.
   Ella me dice: "Sí, por supuesto, que temo. Todos los días, los cambios de ruta. Esto es muy difícil para una persona ciega que su vida está basada en la rutina. Camino todos los días a través de mi miedo y me encuentro con gente que me ayuda. "
   Cuando finalmente llego a Santiago, meses después, le pregunto si ella lo hizo. Por supuesto que lo hizo.

   En este punto en el viaje, la vida se reduce a caminar con una mochila, caminando, lavando la ropa interior, comiendo, durmiendo, caminando, cuidando de las ampollas, y mucho más. Sienta bien vivir con sencillez, en el exterior y cerca de la tierra. En la bruma de Galicia, un desvío en el camino va por una casa de piedra de gran tamaño. Una mujer de unos sesenta años que llevaba un sombrero de paja se encuentra en la ruta ofreciendo frambuesas a los peregrinos. "Tiene mucho trabajo esta granja", dice ella, "pero yo no lo cambiaría por nada del mundo, ni siquiera puedo pasar una noche en la ciudad. Si no fuera por la granja estaría encerrada en una pabellón psiquiátrico de algún lugar. " Y entonces ella se lleva sus vacas a pastar.

    El ganador de todas las historias de peregrinación es un hombre al que nunca conocí. A lo largo del camino, sigo encontrando recortes de periódicos sobre él. Leo en Español y trozos en Italiano, reconstruyo su historia. Antonio García Calvo pasó su vida trabajando en los barcos. En 1999, se fue a pescar bacalao a Noruega. En una entrevista periodística, dice, "Las olas eran de más de 15 metros y rompieron el barco por la mitad. Éramos 17 de tripulación, 3 de nosotros logramos sobrevivir en medio de los cadáveres y restos de madera flotante. En ese momento hice mi promesa. Diez minutos más tarde, un helicóptero vino a salvarnos. Mis otros dos compañeros murieron horas más tarde. "
   A la espera de ser rescatados prometió a la Virgen del Carmen, patrona del mar, el santo de los marineros, que si sobrevivía, haría caminando todas las peregrinaciones sagradas en el mundo. En primer lugar, tuvo que pasar 8 meses internado en una cámara de oxígeno. Tan pronto como su salud lo permitió, tuvo sus 36 Euros y empezó a caminar. Ahora ha caminado 95.000 kilómetros, más de dos vueltas alrededor del globo. En su camino se reunió con el Dalai Lama y el Papa Juan Pablo II. Después de cinco años caminando, su esposa lo abandonó. Tras diez años de caminar a través de Tíbet, China, India e Irak, sintió que su promesa estaba completada. "Ahora puedo descansar y pasar tiempo con mis nietos", dijo a la prensa española en 2010.

   De alguna manera la genialidad pura de todo esto finalmente me golpea. Caminando por una senda que había sido pisada por millones de peregrinos  desde el pre-cristianismo, con flechas amarillas que señalan dónde ir, con el olor del jazmín en flor, interminables campos de trigo, olivos nudosos y hombres viejos preparando la cosecha de la uva, la mitad de los pueblos abandonados y toda su magia y personas extrañas. Me tomo un descanso en un campo de amapolas rojas, veo que la humildad tiene algo que ver con el hecho de ser pequeño por bello.
   A medida que el viaje llega a su fin las palabras de Alfredo parecen ciertas: "Se necesitan seis semanas para hacer el Camino. Dos semanas para el cuerpo físico. Dos semanas para la mente. Dos semanas para el espíritu...."
   La ociosidad es subestimada. Es hora de volver a casa, donde el camino real comienza".


Espero que os hay gustado.


lunes, 1 de abril de 2013

Etapa 8: León-Rabanal del Camino

   Esta etapa de 69,7 kilómetros discurre por una zona de gran belleza, La Maragatería, casi siempre en leve ascenso, pero con múltiples lugares donde parar y recrearnos y que además nos servirá para recuperar fuerzas, eso sin contar con el cocido maragato, que tiene la particularidad de que se comienza con la carne y se termina con la sopa y que obligatoriamente deberemos tomarnos casi al final de esta etapa para afrontar las dos duras jornadas que nos esperan en los próximos días: La Cruz de Ferro y O'Cebreiro.
   
No todo va a ser Monumentos y Naturaleza


LEÓN - VILLADANGOS DEL PÁRAMO (21.8 Kms.) 



   Se abandona León siguiendo las conchas de bronce clavadas en el suelo, que parten de la misma Catedral, estas hacen que nos despidamos de San Marcos, para enseguida cruzar el río Bernesga y seguir de frente por la avenida de Quevedo en dirección a Trobajo del Camino. Esta localidad más que un pueblo, es hoy un barrio de León, se cruza por una larga avenida. No está muy bien señalizado, pero un paso peatonal que se eleva sobre las vías del tren nos indica que estamos en el buen camino y por el que podremos pasar con nuestras bicicletas. 

   Un kilómetro y medio más allá la carretera gira a la izquierda, mientras que las flecha nos indican a la derecha. Por la calle de la Cruz se asciende a lo alto de una colina, desde donde la ruta discurre paralelamente a la N-120, pero por las traseras de un polígono industrial. Y así se llega a la Virgen del Camino y a la misma puerta del Santuario. 

   Justo a la salida del Santuario y a la izquierda de la carretera se toma un camino de tierra y enseguida el peregrino tendrá que tomar una decisión: Bien dirigirse hacia Villar de Mazarife, cosa que nosotros aconsejamos sin la menor duda, o continuar recto con dirección Villadangos del Páramo, teniendo que soportar el tráfico y su infernal ruido. 

   A todos aquellos peregrinos que nos hagan caso y opten por la tranquilidad que ofrece el Camino de Villar de Mazarife, decirles que el recorrido alterna entre el asfalto de pequeñas carreteras y caminos de tierra, al tiempo que pasa por los pequeños núcleos de población de Fresno del Camino, Oncina de Vadoncina, Chozas de Abajo y Villar de Mazarife, lugar que acoge al peregrino como ningún otro. 

   Para los que prefieren soportar camiones y turismos o tienen prisa, señalar que desde la localidad de la Virgen del Camino hasta Villadangos es un largo páramo de unos 14 kilómetros, con dos pequeñas depresiones que coinciden con los pueblos de Valverde de la Virgen y San Miguel del Camino. Todo este largo trayecto se hace por pistas situadas al lado izquierdo de la carretera, que solo se abandonan cuando se cruzan los caseríos anteriormente mencionados. 



VILLADANGOS DEL PÁRAMO - ASTORGA (27.1 Kms.)



   Se sale de Villadangos por la fuente de Ancos, el camino sigue por el páramo y siempre con la carretera N-120 como referencia, entramos en San Martín del Camino que se cruza rápidamente, y a partir de ahí un suave descenso nos conduce hacia Órbigo. Poco antes de llegar se abandona la carretera por la derecha, y por un camino que pasa entre pabellones de agricultura se llega al mismo puente del "Paso Honroso" y el Hospital de Órbigo.

    A la salida de Órbigo y después de cruzarlo por la parte más histórica, se ofrecen nuevamente dos alternativas al peregrino: Seguir por la izquierda y por un camino pegado a la N-120 o bien por la derecha hacia Villares de Órbigo, ambas posibilidades concluyen en el crucero de Santo Toribio. Es más peregrina la opción de la derecha ya que se pierde de vista el intenso tráfico y discurre por dos pequeñas poblaciones. La primera que se encuentra siguiendo el camino, que está muy bien señalizado, es Villares de Órbigo y a otros tres kilómetros Santibáñez de Valdeiglesias.

    A unos 6 kilómetros de este último pueblo se encuentran los peregrinos que fueron por un lado u otro, justamente en el crucero de Santo Toribio. El lugar que está situado en una elevación del terreno, ofrece una vistas maravillosas. Todos los peregrinos se sientan un rato para contemplar, por primera vez, la ciudad de Astorga con la catedral que se dibuja en el horizonte, así como los montes de León al fondo y la cordillera cantábrica a nuestra derecha.

    Se aborda un descenso relativamente fuerte hasta San Justo de la Vega y ya en el valle, tres kilómetros nos separan de Astorga, a la que no perderemos de vista ya que está situada en lo alto de una pequeña meseta. Se accede por el Este y su elevación obligará al peregrino a un último esfuerzo. 


ASTORGA - RABANAL DEL CAMINO (20.7 Kms.)

   Cambia el panorama y el horizonte para el peregrino, los páramos y las largas llanuras que le han acompañado hasta el momento, dejan paso a un perfil montañoso: los montes de León.

   Se abandona la monumental Astorga por su parte más occidental, por la carretera de Castrillo de los Polvazares. Tras pasar la ermita de Acce Homo y cruzar la circunvalación por un puente comienza una pista paralela a la carretera comarcal, que nos conduce a Murias de Rechivaldo,localidad situada a unos 5 kilómetros de la salida.

   El que lo desee pueda dar un rodeo siguiendo la carretera y pasar por Castrillo de los Polvazares, pueblo de ladrillo rojo y de una belleza digna de visitar además famoso lugar por sus ricos cocidos maragatos. A la salida de Castrillo deberá continuar por la carretera hasta el cruce de Santa Catalina de Somoza, donde hay que tomar la calzada que surge a la derecha.

   Si hemos seguido por el camino este discurre por la espalda del pueblo y sigue en línea recta, iniciando un suave pero constante ascenso, siempre por una anchas pistas forestales, hasta el cruce de Santa Catalina de Somoza, donde andadero y carretera comarcal casi se confunden.

   En línea recta y con la vista puesta en los picos de los montes, se llega a Santa Catalina de Somoza y al Ganso, desde donde quedan siete kilómetros nos separan del final de la etapa, siempre en ascenso y acompañados de encinares, robledales y algún que otro rebaño de ovejas.

   Poco antes de llegar a Rabanal del Camino, un roble centenario nos invitará a descansar bajo su sombra, como así lo hicieron los muchos miles de peregrinos que nos precedieron. 


Albergue
Albergue Nuestra Señora del Pilar
Este albergue de Rabanal fue en el que yo me alojé en mi anterior Camino, y es uno de los que mejor recuerdo me dejaron.


Municipio: Rabanal del Camino - (León)
Descripción: Esta localidad de 60 habitantes es un buen lugar para descansar, pues pronto habrá que cruzar el monte de Irago para llegar al Bierzo. Por ello dispone de tres albergues, a pesar de no ser un pueblo grande.

Se abre muy pronto y se cierra a las 23 horas. 

Dirección: Plaza Jerónimo Morán Alonso 24722 Rabanal del Camino
Disponibilidad: Todo el año
Precio: 5 €
Plazas: 74 plazas en literas y 30 colchones en el suelo en una nave.
Categoría: Extraordinario albergue privado de peregrinos. Muy bien dotado.
Observaciones: Se hacen reservas para grupos.
Contacto: (987) 631 621 Movil 616 089 942 Isabel Rodríguez Morán y Jose Ricardo 
Descripción
Agua caliente SIInodoro 5Sitio para bicicletas SI
Agua potable SILavadero SITaquillas y armarios NO
Botiquín SILavadora NOTeléfono público SI
Calefacción SILuz eléctrica SITendedero SI
Cocina SIMaquina de refrescos SITerrazas SI
Duchas 5Maquina de café SIToallas y jabón SI
Establo noSalón SIEnchufes para móviles SI
Frigorífico SISalón comedor SICobertura móvil SI
Servicios próximos
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Taller para bicicletas NOTienda de comestibles SIAsistencia médica SI
Carnicería NOPanadería SIRestaurante y bares SI
Local de acceso a Internet SI